Que el Silencio hable y la Quietud camine




LA PRÁCTICA DEL ZEN


* Ha de convertirse en una práctica cotidiana, si no su lugar será siempre el de lo “excepcional”, es decir lo separado de lo “ordinario”. En caso contrario, si practicamos zazen solo esporádicamente, en vez de ser el camino que nos lleva más allá de toda discriminación de nuestra mente limitada, se convertirá en una nueva dualidad en nuestra vida, en una nueva ilusión, en una nueva fuente de malestar.

* Ha de estar situado en el centro de nuestra existencia, constituyendo el eje, el vacío central, la oquedad venerable y venerada alrededor de la cual pueda girar la rueda de nuestra vida libremente, liberada de todo sufrimiento.

* Ha de basarse en un espíritu en el que se descarten las ideas de competición, consigo mismo o con los demás, así como de mejor o peor, de bueno o malo, de preferencia o rechazo, acogiéndolo todo en su seno por igual.

* Ha de librarse, como de cualquier otra  idea, también de la idea de logro, de la idea de consecución incluso respecto al propio zazen. Es decir, de la idea de haber comprendido por fin “en qué consiste zazen” pues, en el momento en el que consiguiéramos “fijar” un algo, ese algo estaría muerto, ya no sería zazen. Convertido en un cadáver sobre la mesa de un médico forense, tan sólo sería capaz, como mucho, de informarnos sobre el pasado, sobre cómo se llegó hasta allí, pero ya no de renovar con nueva vida el presente que pasa incesante a través de nosotros.

Ver Artículo completo de Roverto Poveda en  Huellas del Zen

LA LUNA EN UN CUBO VIEJO


Cuento Zen
Una monja estudiaba el Zen, día tras día, desde hacía treinta y tres años. Había entrado en un monasterio como joven novicia a los diecisiete años. Tenía ahora cincuenta. Su vida de fertilidad había terminado. No sentía amargura por ello. 

Se dedicaba a las ocupaciones cotidianas con paciencia y buen talante. Preparaba el arroz o la cebada, iba mañana y tarde a buscar agua al pozo que había a unos cien metros. A veces la visitaba una nube de melancolía, pero ella la apartaba. 

Ponía en práctica el zazen con regularidad, meditaba, estudiaba los escritos de los grandes maestros del pasado. Pero nunca había conocido el Satori, la paz inimaginable, que inunda bruscamente el alma asombrada, la risa, la gran risa del Despertar.

Un atardecer, volvía del pozo cuando caía la noche. Observó sin pensar en ello el reflejo de la luna en el agua del cubo. Era un cubo viejo, cuyo fondo había reparado ella con bambú trenzado. Y de repente cedió la compostura y el agua se escapó, y al instante desapareció también la luna con el auga del viejo cubo. 

En aquel preciso instante, ella conoció el Satori. Fue libre.


De "Los Más Bellos Cuentos Zen"  Henri Brunel

ORAR A LA ANTIGUA USANZA



Gregg Braden

Gran parte de los condicionamientos en las tradiciones occidentales durante el ultimo siglo y medio nos ha invitado a “pedir” que circunstancias específicas en nuestro mundo cambien a través de la intervención divina; que nuestras plegarias sean respondidas. En nuestras bien intencionadas peticiones, sin embargo, inadvertidamente podríamos estar dándole poder a las mismas condiciones que estamos orando para pedir que cambien. Por ejemplo, cuando pedimos “Querido Dios, por favor, permite que haya paz en el mundo”, en efecto estamos estableciendo que la paz no existe en el presente. 

Las tradiciones antiguas nos recuerdan que las plegarias en las que pedimos son sólo una forma de orar, entre otras formas. También existen otras que nos llevan a encontrar paz en nuestro mundo a través de la cualidad de los pensamientos, sentimientos y emociones que creamos en nuestro cuerpo. Una vez que permitimos las cualidades de paz en nuestra mente y damos combustible a nuestra oración a través de sentimientos de paz en nuestro cuerpo, el quinto modelo de oración establece que el resultado ya ha ocurrido.

La ciencia cuántica ahora toma esta idea y la lleva un paso adelante, estableciendo que son precisamente esas condiciones de sentimientos a las que la creación responde, igualando el sentimiento con que hacemos la oración en nuestro mundo interior, con condiciones similares en el mundo exterior. Aunque el resultado de nuestra oración pueda aún no haber aparecido en el mundo exterior, estamos siendo invitados a reconocer nuestra comunión con la creación y a vivir como si nuestra oración ya hubiese sido escuchada.

A través de las palabras de otros tiempos, los antiguos nos invitan a recobrar el modo antiguo de orar como un estado permanente de conciencia en el que nos convertimos, en vez de una forma prescrita de acción que llevamos a cabo ocasionalmente. En palabras que son tan simples como elegantes, se nos recuerda que nos “rodeemos” de la respuesta a nuestras plegarias y los “envolvamos” en las condiciones que escojamos experimentar. En el moderno idioma, esta descripción nos sugiere que para efectuar cambios en nuestro mundo, primero necesitamos experimentar los sentimientos de que el cambio ya ha ocurrido.

Conforme la ciencia moderna continúa validando la relación entre nuestros pensamientos, sentimientos y sueños con el mundo que nos rodea, se hace más claro ese puente olvidado entre nuestras plegarias y aquello que experimentamos. La belleza de esa tecnología interna se halla en que está basada en condiciones humanas que ya poseemos. Desde los profetas que nos vieron en sus sueños, se nos recuerda que honrando la vida, cumplimos nuestro deber con la supervivencia de nuestras especies y el futuro del único hogar que conocemos.


Fuente original: Página web de Gregg Braden: www.greggbraden.net
Traducción: Karina Malpica

LA MEDICINA CHINA Y LA OCCIDENTAL


La principal diferencia entre la medicina china y la medicina occidental alopática es que la primera tiene sus raíces en la cultura tradicional, mientras que la medicina alopática es una rama de la ciencia empírica moderna.

En la sociedad actual dominada por la medicina occidental alopática, la gente tiende a dudar de la eficacia de la medicina china. Incluso en la China actual se debate bastante sobre la medicina china.
De hecho, en los últimos 5.000 años, los chinos han dependido de la medicina china para curar sus enfermedades y protegerse de las epidemias. Consecuentemente, a lo largo de la historia la medicina china ha contribuido al crecimiento de la población.
Entre los más de 300 tipos de medicinas tradicionales que hay en el mundo, la medicina china es cada vez más popular. La efectividad de la medicina china se puede observar en el creciente número de gente de todo el mundo que elige especializarse en ella.
Antes que nada, la medicina china es un juego de habilidades prácticas que apunta a un despliegue de enfermedades, desde el resfrío común a las más serias, tales como los tumores y las enfermedades cardíacas. Muchos chinos confían en estas habilidades en su vida diaria.
El profesor He Yumin del Instituto de Medicina Tradicional China de Shanghai dice: “Tomemos al cáncer de páncreas como ejemplo. El pronóstico internacional es de 4 a 6 meses. Sin embargo, 20 de entre 100 pacientes aquí en Shanghai que recibieron nuestro tratamiento vivieron entre 3 y 5 años. La mayoría de ellos era incapaz de atravesar una cirugía o someterse a quimioterapia y radioterapia”.
Un dicho popular irónico dice, “La gente que busca una cura en la medicina occidental generalmente muere sabiendo exactamente cuál fue la razón; la gente que busca una cura en la medicina china generalmente vive sin saber exactamente cuál es la razón”.
La medicina occidental alopática se enfoca en remover los síntomas usando métodos directos, también conocido como “arreglar la cabeza cuando duele la cabeza, arreglar el pie cuando duele el pie”. Pero la medicina china enfatiza el análisis dialéctico del cuerpo humano como un todo, en el que se lo considera una colección de sistemas interconectados e interrelacionados. Por lo tanto, el método holístico inherente en la medicina china tiene un gran potencial para tratar enfermedades complejas como cáncer, SIDA y Alzheimer.
La Organización Mundial de la Salud define la condición de sub-salud como un estado entre la salud y la enfermedad, cuando todos los índices físicos y químicos necesarios dan negativo, pero la persona experimenta todo tipo de malestares, e incluso dolor. La medicina alopática occidental está en un callejón sin salida cuando lidia con condiciones de sub-salud. Pero la medicina china muestra su fuerza al tratar con problemas de sub-salud a través de la examinación de todas las condiciones del cuerpo y un análisis derivativo de los síntomas.
La medicina occidental convencional no reconoce la existencia de los meridianos o de los canales de energía en el cuerpo humano, porque la anatomía no puede demostrarlos. Con una cámara especial utilizada en la fotografía Kirlian desarrollada en 1939, la cual no requiere película ni emulsión, se pueden tomar imágenes que muestran el “cuerpo de plasma biológico”. Una de esas imágenes fue tomada por un grupo de científicos en la Universidad Estatal de Kirov y mostró muchas zonas brillantemente iluminadas a través del cuerpo que se correlacionan con los meridianos y los puntos de acupuntura.
Para el pueblo chino, atesorar la medicina china también tiene un aspecto cultural, ya que es una manifestación de la cultura tradicional china en áreas relacionadas con la salud del hombre. La medicina occidental defiende el “si no lo veo, no lo creo”. La medicina china sigue el principio de Yin y Tang y la filosofía de generación mutua e inhibición recíproca. La medicina china cree en la existencia de canales de energía y puntos de acupuntura aun cuando no pueden ser vistos con los ojos humanos. 

Además, la tradición china sostiene que cualquier materia en este universo tiene su lado físico y su lado espiritual. Ambos lados trabajan juntos para formar una entidad completa.
Por ejemplo, cuando uno tiene un resfriado, la medicina alopática occidental dice que se debe a una infección por un virus, pero la medicina china dice que se debe a un desbalance de Yin y Yang que deriva a su vez de un bloqueo en los canales de energía. La medicina alopática occidental es como los soldados de un juego de computadora que luchan contra el virus en la línea de frente. La medicina china es como la persona detrás de escena matando los virus con una mano invisible.


Por Wang Jingwen . Especial para La Gran Época.

TU MENTE INMORTAL.

Dr. Joe Dipenza





Joe Dispenza estudió bioquímica en la Universidad Rutgers de New Brunswick, en Nueva Jersey. Más tarde obtuvo el doctorado de quiropráctica en la Life University, de Atlanta, Georgia, donde se licenció magna cum laude y recibió el premio Clinical Proficiency Citation por la extraordinaria calidad de su relación con los pacientes. Es miembro de la International Chiropractic Honor Society. Ha cursado estudios de postgraduado en neurología, neurofisiología, función cerebral, biología celular, genética, memorización, química cerebral, envejecimiento y longevidad. Ha sido profesor de la Escuela Ramtha de Iluminación Espiritual, donde fortaleció su creencia en que el matrimonio entre la ciencia y el espíritu puede cambiar nuestra vida. 

Desde 1997 ha dado conferencias ante más de diez mil personas en dieciséis países de los cinco continentes y realizado presentaciones para distintas organizaciones europeas y norteamericanas. Cuando no está de viaje o escribiendo, se encarga de atender a sus pacientes en la clínica de quiropráctica que tiene cerca de Olympia, Washington. Autor de varios artículos científicos sobre la relación existente entre la química cerebral, la neurofisiología y la biología, utiliza toda esta información para explicar el papel que juegan dichas funciones en la salud física. El doctor Dispenza ha investigado sobre las remisiones espontáneas, sintetizando los elementos comunes a todos los casos. Básicamente, se trata de individuos que han cambiado la arquitectura neurológica de su cerebro y, con ello, han recuperado su estado de salud experimentado curaciones «milagrosas».

 Como uno de los científicos, investigadores y profesores citados en la galardonada película ¡¿Y tú qué sabes?!, a menudo se recuerda al doctor Dispenza por sus comentarios acerca de la capacidad de las personas para crear su día a día.


Fuente:Reikiestepona

Diferencias entre tai chi chuan y chi kung



¿Qué es el tai chi chuan?

Es un arte marcial interno de origen chino cuyo origen ronda el año 1200 DC. Se le llama arte marcial “interno” porque la intención se pone en movilizar la energía interna del cuerpo para ejecutar los ataques y las defensas, minimizando al máximo el uso de la fuerza muscular. El tai chi chuan se desarrolla a partir de la filosofía del yin y el yang. Los movimientos, la forma de mover los pies y los brazos se basan en esta filosofía.

La energía que se moviliza internamente, además de posibilitar un ataque, permite también limpiar los bloqueos y tensiones energéticas alojados en los meridianos, devolviéndole a la persona la salud física, mental y emocional. Esta es la faceta terapéutica del tai chi chuan.

En el tai chi chuan se practican “Formas” que son secuencias de movimientos marciales con o sin armas y “empuje de manos” que es una práctica en pareja destinada a desarrollar las habilidades que requiere la aplicación del tai chi chuan en combate.

¿Qué es el tai chi?

Es común hablar de tai chi, pero esta no es una disciplina distinta sino una forma simplificada de nombrar al tai chi chuan. “Chuan” significa puño o boxeo y muchas veces se dice que tai chi sin el “chuan” es una versión solo terapéutica de la disciplina. Esto es imposible ya que como el yin no puede existir sin el yang, la faceta terapéutica no existe sin la marcial, ya que es esta última la que nos enseña a movilizar la energía a través de la intención. De este modo existe un solo tai chi, el tai chi chuan.

Para profundizar en este tema recomiendo: “El yin y el yang en el Tai Chi Chuan


¿Qué es el chi kung?

Chi kung es el término chino que se utiliza para nombrar el inmenso conjunto de gimnasias basadas en la teoría de la medicina tradicional china, destinadas a mejorar la salud. Esta disciplina tiene más de 5.000 años y existen dentro de ella más de 10.000 sistemas distintos de gimnasia o ejercicios.

Existen en general cuatro ramas del chi kung: el terapéutico, para prevenir enfermedades y mantener el cuerpo sano, el médico, cuyos ejercicios están diseñados para curar determinadas enfermedades o dolencias, el marcial, destinado a potenciar el desarrollo del arte, y el religioso, cuyo fin es la longevidad e iluminación. El chi kung que practicamos habitualmente es el terapéutico.

En esta disciplina se practican series de movimientos que dependen de cada sistema en particular. Cada movimiento se encuentra relacionado con uno o más meridianos y las distintas energías del cuerpo (yin/yang y cinco elementos) y la intención se focaliza de acuerdo a lo requerido por cada ejercicio. También se practican posturas estáticas como la del abrazo del árbol y respiración.

Para profundizar en este tema recomiendo: “Principios generales de Qi Gong

¿Qué es el qigong?

Exactamente lo mismo que el chi kung. Dependiendo del sistema de traducción chino – inglés que se utilice, estas disciplinas se nombran chi kung o qi gong, tai chi chuan o taijiquan.

Para profundizar en este tema recomiendo: “¿Qigong o Chi Kung? Tai Chi Chuan o Taijiquan?”


¿Por qué el tai chi y el chi kung se practican en conjunto?

No se practican en conjunto solo por que son parecidas en parte de su intención final (mejorar la salud) ya que bien difieren los métodos de enseñanza y existen, como hemos visto, otros factores relevantes.

Las relaciones en la práctica conjunta de las disciplinas son como detallo a continuación:

En la práctica de tai chi chuan es casi obligatorio incorporar el chi kung ya que éste permite desarrollar la conciencia en la energía interna, necesaria para desarrollar lo marcial, y a su vez potencia la faceta terapéutica del arte.

Para profundizar en este tema recomiendo: “La importancia del chi kung en el tai chi chuan

En el chi kung no se incorpora el tai chi chuan, ni es necesario hacerlo. Pero hay ejercicios de chi kung que son iguales a movimientos de tai chi, pero que están insertos en sistemas de chi kung terapéutico o médico, sin considerar la intención marcial de los mismos. Por ejemplo, empujar, la defensa del mono, mover las manos como nubes, etc.

Es decir que el tai chi siempre se practica con chi kung, pero la práctica de chi kung solamente no necesita del tai chi.

Conclusión

Cuando se inicia una práctica en estas disciplinas hay que considerar las diferencias entre las mismas y a partir de allí comprender que una clase no es una mezcla indiferenciada de ambas.

A pesar de sus similitudes, la práctica se desarrolla de distintas maneras y cada persona debe tener claro qué es lo que desea practicar y buscar un profesor capacitado en cada una de ellas, porque un instructor de tai chi no necesariamente sabe enseñar chi kung y viceversa.

"CIRCULO DE COSECHA" en forma de Serpiente


Crop Circle aparecido el 29 de Julio con forma de una serpiente 


¿Que nos quieren decir? ¿Una fecha de agosto tal vez? 


¿Es una referencia a la  CONJUNIÓN  Sol-Tierra-Venus, de hoy, 16 de Agosto ? 
¿O al ALINEAMIENTO Tierra-Sol-Neptuno, del próximo día 22 ?

(Publicado el 30 de Julio en  Exociencias)





































Fuente original : http://www.cropcircleconnector.com/

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Los 23 Crop Circles 

aparecidos en el mes de Julio de 2011






Cuando intento retroceder...


Cuando intento retroceder hasta el lugar donde llega aparentemente la luz, hasta ese lugar donde decimos que están los ojos, realmente no encuentro nada, solo hay un espacio ahí, un vacío, que aparentemente está lleno de luz. ¿Y qué es la luz sino otra forma de energía? Esa luz es una vibración muy, muy sutil y cuando se condensa un poco, se convierte aparentemente en materia. Forma un modelo, una costra alrededor de esa esencia que tú eres, como la lava que sale de un volcán. Eso es lo que es este cuerpo. Es esa misma luz, aparentemente solidificada. Cuando llegas a constatar esto, lo que es la causa de tu esclavitud, el egocentrismo, desaparece por sí solo. La conclusión que lleva este conocimiento es que si yo soy esa consciencia igual que el espacio, entonces no hay realmente un centro. Lo que también se desprende de ello es que no puede haber separación entre este cuerpo y cualquier otra cosa que aparezca, de la misma manera que no hay separación entre lo que aparece y esa misma consciencia igual que el espacio en la que todas las cosas aparecen. Todo es uno.

Cuando pensamos en un "yo", imaginamos siempre un centro en este espacio desde el que se ven todas las cosas. Pero, yo os pregunto ¿Qué centro puede haber en este espacio? ¿Alguno puede señalarme o encontrar un centro en este espacio? Es imposible. Y si no hay un centro en este espacio ¿cómo este modelo de "yo" aparente podría tener un centro sustancial o existir por sí mismo? Y si no hay un "yo" sustancial o que posea una naturaleza independiente, como previamente suponíamos ¿Desde donde estáis viendo?

Al ser un vacío, ya no existe ningún punto de referencia en el que situar ese experimentar. No hay ninguna entidad que pueda atribuirse nada de lo que sucede.

No podemos decir que tal y tal cosa me ha sucedido. Y si este fuera el caso, ¿dónde podría ubicarse esa experiencia?

Antes, todas esas experiencias parecían sucederle a este "mi" que yo había erigido como el centro del experimentar. Parecían sucederle en concreto a esta aparente forma que yo creía que era.

Este "mi" es muy inseguro y vulnerable porque se ve a sí mismo sólo y separado. Tiene una imagen mental sobre sí mismo y si le ocurre alguna experiencia que no cuadra con esa imagen propia, entonces siente miedo, resentimiento y autocompasión. Toma la experiencia como si fuera algo personal, como si le sucediera a ese individuo que cree ser. Y si él hace algo, o si algo se hace a través suyo cuando él cree que no debería haberse hecho, se siente culpable, avergonzado o con remordimientos.
Echad un vistazo a vuestra experiencia personal y comprobad si lo que estoy diciendo es verdad o no.

Mirad si vuestros problemas son causados por esa creencia errónea en una entidad separada, una entidad que puede funcionar por sí misma. ¿Tiene esa entidad alguna sustancia o alguna naturaleza que sea independiente? Cuestionadlo, entrad en ello y mirad por vosotros mismos. Ved cómo todo el sufrimiento está causado por nosotros mismos al pensar que las cosas deben suceder de forma diferente para ese "mi" que creemos ser. Luego, comprobad que no hay un "mi", no hay nada en absoluto. No hay nada que pueda funcionar por sí mismo o que exista con una naturaleza independiente. Ese punto de referencia de un "mi", ese "mi" a quien todo parece estarle sucediendo, es sólo una imagen mental que tengo. Es sólo conceptual, está basado en creencias.

Entonces ¿Qué sucede tras constatar todo esto? Sucede que he suprimido las limitaciones, que he quitado las fronteras. Al quitarlas, me he quedado con lo que siempre fui: este "estado natural", este "funcionar natural".
Es el mismo funcionar que está sucediendo en toda esta "apariencia", desde la más pequeña partícula subatómica hasta la más distante galaxia, en cada dónde, en cada cuándo, en todo tiempo y lugar. Es todo y sólo Eso.

"Sailor" Bob Adamson. 

ACUSAR A OTRO DE NUESTRA INFELICIDAD

Foto: Llibert Teixidó

"Nos pasamos la vida forzando a otros a amarnos"


Prem Baba,  psicoterapeuta y maestro espiritual realizado, tiene un ashram en Sao Paulo y seguidores en todo el mundo; lógico ya que sus enseñanzas buscan guiar el tránsito del sufrimiento a la alegría combinando la espiritualidad y la psicología. Profesión a la que no ha renunciado: "El autoconocimiento es el abecé de la espiritualidad". Afirma que nuestras mezquindades y maldades, que en todos hay, son fruto de experiencias de dolor infantiles que reeditamos continuamente y traspasamos, sin consciencia, a nuestros hijos. "Es uno de los focos de mi trabajo: interrumpir esa enfermedad emocional, procurar herramientas a los niños, mediante la educación, para que vivan con consciencia". Ha dado una charla en La Casa del Tíbet de Barcelona.


Entrevista de Inma Sanchís, en La Vanguardia:


Usted ha tenido dos vidas. ¿Qué hacía en la primera?
Hasta el 2002 fui psicólogo. Observé que el ser humano está desesperado en busca de alivio, y comprendí que la psicología es sólo una parte del proceso, sola no puede sanar al ser humano.

Y salió a buscar...
Siempre fui un buscador. Ya de niño le preguntaba a mi madre: "Madre, ¿quién ha hecho el mundo?". "Fue Dios". "¿Y quién ha hecho a Dios?". "No pienses en eso o te volverás loco", me insistía.

No le hizo mucho caso.
No. Pase por muchas escuelas y maestros hasta que algo cambió dentro de mí.

Se convirtió en un maestro realizado, ¿qué es eso?
Cuando la búsqueda se termina, te sientes pleno y sabes quién eres. Antes quería agradar, ser alguien. Ahora me dedico a ayudar a la gente a hacer el tránsito del sufrimiento a la alegría sin ningún interés.

¿Qué es la alegría?
Contentamiento, ausencia de miedo, de sentimiento de carencia.

¿Y cómo se conquista?
Realizando un proceso de autotransformación. Estamos envueltos de capas de sufrimiento que se expresan como maldad y mezquindad. Hay que ir al fondo de uno mismo porque la alegría es una cualidad natural del ser, producto de la paz.

Dígame cómo sacudirme la maldad.
Lo primero es eliminar el juego de acusaciones, buscar en uno mismo las causas de las insatisfacciones y responsabilizarse de ellas.Hay que escuchar al yo interior porque esas capas tienen vida propia, cada una es un yo psicológico. Para ello propongo la meditación, la reflexión y la práctica del servicio desinteresado.

Pero la gente tiene hijos, hipotecas, trabajo (con suerte), y poco tiempo.
Una práctica que está al alcance de todos es poner en movimiento el amor disponible a través de actitudes generosas, compasivas, fraternales; hacer el bien no importa a quién. Y experimentará un milagro; se sorprenderá de cómo cambia su vida.

Pero somos simultáneamente generosos, egoístas, compasivos, crueles...
Hay que entender que el egoísmo y la crueldad los genera el sufrimiento, tomar conciencia de que las repeticiones negativas y destructivas de nuestra vida nacen dentro de nosotros, de esa parte nuestra comprometida con la destrucción.

¿Por qué?
Porque en algún momento de nuestra evolución nos hicimos daño, sufrimos el shock del abandono, la exclusión, el rechazo. Y nuestra manera de protegernos es a través del egoísmo, el orgullo, la vanidad... El ser humano genera su propia destrucción, y sólo podrá interrumpirla si toma conciencia.

...
Es muy común acusar al otro de nuestra infelicidad. Nos pasamos la vida forzando a otros a amarnos, a que hagan las cosas a nuestra manera, y eso sólo genera más y más sufrimiento e infelicidad, porque actuamos a partir de esa defensa, y esto es lo que yo propongo que sea transformado.

Casi nada.
Ja, ja...; es un gran desafío.

La vida trae problemas e infelicidad.
Son oportunidades. Cuando el problema se repite, hay que insistir en esa pregunta sabia. ¿Qué intenta enseñarme la vida que no consigo aprender?

La teoría nos la sabemos todos...
Yo soy la prueba de que es posible transformar la teoría en práctica.

¿Nos hacemos todos gurús?
En algún grado; por qué no, ja, ja, ja. Todos podemos iluminar el amor y el perdón.

Meditar no es garantía de nada. Está lleno de ombligos que meditan.
La meditación que más se practica es la que se focaliza en el vacío, pero hay una meditación activa, analítica, que nos permite identificar cómo saboteamos nuestra felicidad. Mire, hay preguntas fundamentales.

¿Cuáles?
¿Estás dando al mundo los regalos que has traído para dar?, ¿cómo está tu vida familiar, sexual, laboral...? Si existe insatisfacción en alguna de esas áreas, si intentas cambiar y no puedes, es porque hay algo dentro de ti que está deseando esa insatisfacción.

Somos nuestro peor enemigo, veo.
El ser humano es muy complicado. Atraemos aquello que más odiamos y tememos. El adulto guarda dentro de él heridas de su infancia, por eso repite, reedita su herida...

¿Cómo evitar esas heridas a nuestros hijos?
Debemos procurarles el máximo de amor consciente posible. Ver sus potenciales dormidos y darles fuerza para despertarlos. Pero les imponemos nuestro conocimiento invalidando su sabiduría innata porque nos creemos superiores. Ejercemos el poder. Les utilizamos para satisfacer nuestras carencias, proyectamos en ellos nuestro propio niño, mal integrado... Y la historia se repite.

Estamos llenos de buenas intenciones.
Ja, ja, ja... Pero la persona se dará cuenta de que no está siendo totalmente honesta a través del resultado que se refleja en su vida.

Usted es psicólogo, sabe que nuestra vida está controlada por el inconsciente.
Justamente lo que propongo es traer esos aspectos inconscientes a la conciencia a través de la autoinvestigación, el análisis y la meditación. Pero hay que tener coraje.