CUANDO SEA VIEJO...






El día que esté viejo y ya no sea el mismo, ten paciencia y compréndeme.

Cuando derrame comida sobre mi camisa y olvide como atarme mis zapatos, recuerda las horas que pase enseñándote a hacer las mismas cosas.


Si cuando conversas conmigo, repito y repito las mismas palabras que sabes de sobra como termina, no me interrumpas y escúchame. Cuando eras pequeño para que te durmieras tuve que contarte miles de veces el mismo cuento hasta que cerrabas los ojitos.

Cuando estemos reunidos y sin querer haga mis necesidades, no te avergüences y compréndeme que no tengo la culpa de ello, pues ya no puedo controlarlas. Piensa cuantas veces cuando niño te ayude y estuve paciente a tu lado esperando a que terminaras lo que estabas haciendo.


No me reproches porque no quiera bañarme; no me regañes por ello. Recuerda los momentos que te perseguí y los mil pretextos que te inventaba para hacerte más agradable tu aseo. Acéptame y perdóname. Ya que soy el niño ahora.

Cuando me veas inútil e ignorante frente a todas las cosas tecnológicas que ya no podré entender, te suplico que me des todo el tiempo que sea necesario para no lastimarme con tu sonrisa burlona. Acuérdate que yo fui quien te enseñó tantas cosas. Comer, vestirte y tu educación, para enfrentar la vida tan bien como lo haces, son producto de mi esfuerzo y perseverancia por ti.
Cuando en algún momento mientras hablamos me llegue a olvidar de que estamos hablando, dame todo el tiempo que sea necesario hasta que yo recuerde, y si no puedo hacerlo no te burles de mi; tal vez no era importante lo que hablaba y me conforme con que me escuches en ese momento.

Si alguna vez ya no quiero comer, no me insistas. Se cuanto puedo y cuanto no debo. También comprende que con el tiempo ya no tengo dientes para morder ni gusto para sentir.


Cuando me fallen mis piernas por estar cansadas para andar, dame tu mano tierna para apoyarme, como lo hice yo cuando comenzaste a caminar con tus débiles piernas.

Siempre quise lo mejor para ti y he preparado los caminos que has debido recorrer.

Piensa entonces que con el paso que me adelanto a dar estaré construyendo para ti otra ruta en otro tiempo, pero siempre contigo.
No te sientas triste o impotente por verme como me ves. Dame tu corazón, compréndeme y apóyame como lo hice cuando empezaste a vivir. De la misma manera como te he acompañado en tu sendero te ruego me acompañes a terminar el mío. Dame amor y paciencia, que te devolveré gratitud y sonrisas con el inmenso amor que tengo por ti.
(Autor desconocido)

LOS CELOS Y LA ENVIDIA


Los celos vienen de la idea que alguien nos pueda quitar algo que nos pertenece, algo que es nuestro; la envidia es lo opuesto, creemos que el otro tiene algo que deberíamos de tener.


Los celos y la envidia son hermanos de la misma madre, una madre que se llama “NO SE QUIEN SOY”.
Cuando no sé quién soy, necesito cosas, personas, ideas, creencias para poder darle un sentido a mi vida y acumulo posesiones para auto valorarme. Me satisface usar la palabra MIO y TUYO, y me olvido que vine al mundo sin nada y que igual me iré. También cuando siento celos o envidia, no me estoy ubicando del lado del amor, sino desde el lado del miedo.

Lo que tenemos en esta vida no es nuestro, es prestado, y si lo dejamos libre, más tiempo permanecerá a nuestro lado; cuando lo tratamos de retener, se nos irá como cuando tratamos de sostener la arena con el puño de la mano.

Todo lo que llega a nuestra vida, ya sean personas o cosas, son una oportunidad para reconocernos a través de ellas. Cuando se van, es para dejarle espacio a nuevas cosas,  personas y nuevas experiencias. Nuestro apego a ellas se basa siempre en el temor. La confianza es amor, confiemos en el movimiento natural de que todo llega y se va, como las olas del mar, para volver a regresar.

Confiar es saber que todo es para bien sin importar lo que esté sucediendo en este mismo instante. Cuando decidimos confiar,  estamos dejando atrás lo viejo y conocido para dejar entrar lo nuevo y perfecto para nosotros.

Los celos y la envidia, se sanan con el amor porque es lo único eterno y real; todo lo demás se va. Si  decimos para nuestros adentros, GRACIAS y TE AMO cada vez que afloran estos sentimientos desagradables, los estamos soltando  en vez de rebelarnos y oponernos a ellos, los dejamos ir en vez de sufrirlos y reaccionar porque si no lo hacemos, si no amamos estos sentimientos, se perpetuarán en el tiempo; si los aceptamos y les damos la bienvenida , los estamos liberando y más rápido se irán.

Decir para nuestros adentros GRACIAS y TE AMO,  nos vuelve a colocar del lado del amor, sin importar lo que esté sucediendo.



Jocelyne Ramniceanu
Fuente: Sincrodestino

VACACIONES DE UNO MISMO. Hablando con Zhao Laoshi


Pasadas las vacaciones, Huang Ji estaba ansioso por retomar las prácticas con el maestro Zhao Laoshi, en el Lu Xun Park de Shanhai. Madrugó para poder abordar al maestro que tenía la costumbre de hacer un corto y reposado paseo por el Parque antes del comienzo de las prácticas. Esta vez, sin pretenderlo, entabló una fluida conversación con el maestro de la que quedó muy satisfecho.

-Buenos días, Maestro Zhao, ¿qué tal las vacaciones?
-Buenos días, Huang. Mis vacaciones bien, muy bien. No he viajado ni he hecho muchas cosas extras, pero he dedicado más tiempo del habitual a estar conmigo, en la lectura, en la reflexión, en los ejercicios de chi kung y tai chi, en la meditación, en la contemplación de la naturaleza, en la comunión con la vida, en el silencio. ¿Y las tuyas?

-Me alegro por usted, maestro. Yo no podría decir lo mismo. Me suele ocurrir que, en vacaciones, al romper con el programa y horarios habituales, hay muchos días en los que no encuentro tiempo u ocasión para hacer los ejercicios y reduzco considerablemente mis prácticas.
-En realidad el sentido de las vacaciones es dejar de hacer lo que venimos haciendo habitualmente, Por vacaciones entendemos un descanso, una interrupción, un cortar con algo que hacemos o vivimos de forma habitual. Tomamos vacaciones del trabajo, principalmente, por ser el quehacer más habitual y común. Tomamos vacaciones de la ciudad y vivienda habitual, cuando podemos, porque se trata de cambiar, de hacer algo diferente, de estar en otro ambiente,  en otro sitio distinto, a ser posible – que no siempre resulta así- divertido y relajado, o viajando. También acostumbramos a tomar vacaciones de los compañeros de trabajo o profesión, por considerar un error pasar las vacaciones con los colegas que te pueden mantener enganchado a la rutina, impidiéndote cortar. Y los hay que se toman, además, vacaciones de la familia, incluso de la pareja. Se trata de romper con la rutina, durante un tiempo que, cuando se consigue, se suele hacer muy corto. 
¿Sabes, mi querido Huang, cuales serían unas magníficas vacaciones? Las vacaciones de uno mismo.

-No se si le entiendo. ¿Se refiere a descansar de uno mismo ? Vacaciones de si mismo o de uno mismo... ¿Eso cómo se hace, maestro?
-Suena extraño ¿verdad? El trabajo, la ciudad, la casa, los compañeros, la familia, la pareja..., son cosas concretas, están ahí, sabemos qué hacer para descansar o alejarnos de ellos. Pero ¿qué es o quién es ese uno mismo, si mismo, mi mismo, tu mismo, yo mismo..., o como le quieras llamar? Sí, habría que definirlo, conocer aquello de lo que queremos tomar vacaciones, de lo que queremos vacar. Es necesario saber quién es ese mi mismo que tanto espacio ocupa, al parecer, y del que se impone descansar, de cuando en cuando.

-¿Quien es exactamente? Me da que muy diverso ¿no?
-Para entendernos podríamos clasificarlo y referirnos, en primer lugar, a un mi mismo muy necesitado de vacaciones que es ese yo con el que me identifico, creación mía o aceptación de lo que otros han creado para mi o en mi. Es la imagen que tengo de mi, lo que creo que soy, que está en estrecha relación con lo que los demás creen que soy y con la imagen que quiero que los demás tengan de mi. Un mi mismo hecho de "roles"; por ejemplo, un yo profesional, social, político, económico, religioso, padre, hijo, esposo, amigo etc. En la elección de cada rol, en cada una de ellas hemos optado por una forma de ser que hemos incorporado a nuestro yo. Y hemos construido una imagen, un yo integrado por las distintas formas de comportamiento, una imagen que presentamos y queremos que sea recibida por los otros, en especial, por aquellos que han de valorarme y quererme. De este yo mismo hay que tomarse vacaciones, seguro. Unas vacaciones que nos lleven a examinar y saber qué hay de auténtico en nosotros.

-Tomar vacaciones de este yo mismo es complicado. Implica alejarse de las circunstancias o personas con quienes ejercemos esos roles. Se impondrían unas vacaciones en solitario. Se me ocurre lo que algunos amigos mios han hecho en España, y parece que con éxito, el Camino de Santiago, por ejemplo.
-Bueno, no es cuestión tan sólo de poner tierra de por medio y ya está, no. Si en las vacaciones del trabajo, por ejemplo, hay personas que, por mas lejos que se vayan, no logran desconectar, mucho más en estas pretendidas vacaciones de uno mismo que lo llevamos puesto.

-Cierto. Pero viene bien para observar cuál es nuestro comportamiento cuando nos alejamos de las personas o circunstancias ante las que tenemos que ejercer un rol determinado, cuando desaparece la presión del comportamiento que nos hemos impuesto.
-Hay otro yo mismo precisado urgentemente de vacaciones. Es un mi mismo que pesa mucho, nuestro yo negativo. El yo hecho de miedos, de rencores, de suspicacias, de ira, de intransigencia, de odios, de pesimismo, de desaliento, de tristezas, de obsesiones, de desprecios... o de esas otras cosas que tu bien sabes, en las que estás pensando y que forman parte de ti, mal que te pese. Emociones o sentimientos negativos contra los que nos pasamos la vida luchando y que no conseguimos sacudir de nuestro mi mismo, como si formaran parte de su esencia. Esas emociones que se encuentran dentro de nosotros, no sabemos dónde ni por qué, como fieras agazapadas que saltan, incontroladamente, de forma desproporcionada, ante determinadas palabras o actitudes ajenas. Son ese yo mismo del que, más que vacar de cuando en cuando, nos gustaria librarnos de una vez por todas, de un hachazo.

-¡Vacaciones de mi yo mismo feo! ¿Que hay que hacer?, ¿ dónde hay que apuntarse?; ¿a dónde hay que ir?.
-No hay que ir a ninguna parte. Ese yo mismo que se nos muestra tan feo no es algo de lo que podamos apartarnos, huir. No, no es tan sencillo. Ese yo mismo que se me hace tan odioso, que no se como ha llegado hasta mi, lo más probable es que se haya formado a partir de determinados gestos, de apariencia tonta o insignificante, que se me quedaron grabados, allá por mi infancia o niñez, y que escapan a mi control. Son como esos archivos ocultos de nuestro ordenador que ralentizan o impiden el correcto funcionamiento, pero que no somos capaces de eliminar, porque desconocemos su identidad o cómo y dónde localizarlos.

-Y que la única forma de hacerlos desaparecer es haciendo un reseteo general de nuestro ordenador, limpiando la memoria acumulada.
-El símil nos sirve. Hay personas que reciben un golpe en la cabeza y, al quedarles dañado el hemisferio izquierdo de su cerebro, pierden su identidad, no recuerdan quienes son, no saben nada de si mismas, pierden su si mismo, en todas sus dimensiones. Algo parecido -y más conocido por todos, por su lamentable abundancia- es lo que ocurre a los enfermos de alzeimer. Es decir, mi mi mismo está ligado a mi memoria. Es algo hecho de recuerdos. Pertenece a ese pasado que ha dejado de existir, salvo para mi. O sea, que es un montaje, algo no objetivo, inexistente, sustentado tan sólo en mis recuerdos. Fuerte conclusión, ¿no? Sí, da que pensar.

-Es evidente que si mi mi mismo depende de mi memoria, al dar vacaciones a la memoria se queda con ella, descansa. ¿Cómo dar vacaciones a la memoria?
-Dar vacaciones a la memoria, llevar los recuerdos al silencio, no es fácil, requiere entrenamiento. Sabemos, todos lo hemos comprobado en algunas ocasiones, que hay trabajos, deportes, ejercicios, juegos, prácticas, que requieren toda nuestra atención, que nos concentran tanto, nos abstraen, hasta tal punto que perdemos la noción del tiempo y de nosotros mismos, y que, cuando estamos inmersos en ellos, aunque nos hablen no nos enteramos. Cuando estamos en esa intensidad de concentración, entra en silencio la memoria. Entregarse a esas prácticas, ejercicios, deportes o quehaceres, los que cada uno sabe, es abrir la puerta a las vacaciones de uno mismo. Es un entrenamiento que merece la pena.

-Eso mismo nos vale para nuestros proyectos y sueños de futuro, para dar vacaciones a ese otro mi mismo ocupado en lo que tengo que hacer mañana mientras se escapa la vida. No es así, maestro Zao
-Cierto, así es. Ese otro yo mismo del futuro, el de los tengo que, entra también en estado vacacional, cuando nuestra mente se concentra o cuando entra en estado de reposo.

-En realidad quien necesita de frecuentes vacaciones es nuestra mente.
-Si, nuestra mente, esa parte de nosotros mismos tan nuestra. Que no es algo ajeno a quien culpar, no. Cuando nos referimos a la mente como una parte de nosotros mismos, dándole cierta independencia, nos equivocamos. Nuestra formación dualista nos lleva a pensar en ella como en algo autónomo, como algo distinto de nuestro cuerpo, de nuestro corazón, de nuestro sentir. Pero mi mente soy yo, lo más esencial de mi mismo. Y a ese mi mismo tan esencial tenemos que enseñarlo a tomar vacaciones frecuentes, como bien dices, para que otro mi mismo, más esencial aún, salga de su letargo aparente, de su marginación impuesta, y tome las riendas de nuestro hacer, ser y vivir.

-Se refiere e nuestro ser interior, ¿no?
-Llámale así, para entendernos, aunque es tan interior como exterior. Es el ser que todo lo es y lo es todo, el que transciende mis límites, el que me identifica contigo y con los demás seres que somos la naturaleza, el que me aproxima al Universo, al Infinito. Que no está dormido sino apartado de nuestra consciencia, esperando entrar en ella para aportarnos felicidad. Es ese ser divino que soy y que se me muestra en mis momentos de elevada vibración que siento oyendo determinada música, practicando chi kung o tai chi, abrazando un árbol, centrado en el cantar de un riachuelo, en el susurro de las estrellas en la noche clara, y en estado de meditación.

-Veo que las vacaciones de uno mismo tendrían como meta alcanzar un mayor estado de consciencia de ese otro uno mismo, precisamente. Y como esas vacaciones no tienen por qué coincidir con el período vacacional, debería iniciarlas ya, para compensar el abandono que lamentaba al principio de comienzo de nuestra conversación.
-Si, pero no te excedas en tus exigencias. Has pasado unas vacaciones como debían ser. Si no has practicado puede que haya sido porque no lo necesitabas o porque necesitabas no practicar, precisamente. No lo lamentes, pertenece al ayer. Debes darle vacaciones a tus exigencias, a tu intolerancia contigo mismo. Te recomiendo un sitio para que te vayas de  vacaciones, siempre que puedas: es una extraña y maravillosa tierra denominada Autoaceptación. Quiérete mucho como eres, te lo mereces, amigo Huang. Y que nadie te quite la alegría de vivir, tu tampoco.

-Gracias, maestro, una vez más.

J L

CUIDA LA SALUD EN OTOÑO


Los cambios del Otoño
A medida que el calor de verano se retira, llega el otoño. Mientras que el tan esperado frescor lo acompaña, el otoño también trae un tiempo desagradable. La atmósfera es más seca, los días nublados son más frecuentes, y existe una mayor diferencia entre la temperatura de por la mañana y la noche. Tomando nota de estos cambios y realizando un cuidado especial, usted puede mantenerse sano en esta estación. 

Algunos Consejos:

*Coma comidas del tiempo fáciles de digerir. Un antiguo refrán chino dice:” Un bol de gachas por la mañana y una sopa por la noche ayudan a la gente a pasar los días de otoño.” Es un buen consejo. Comidas que son fáciles de digerir como platos de verduras frescas en vez de carne de cerdo o de vaca deberían de dominar el menú de otoño. Eso es porque el calor del verano debilita las funciones digestivas del cuerpo, y cuando llega el otoño, los intestinos son más vulnerables a las bacterias. Por lo tanto, no coma comidas o bebidas sacadas directamente de una nevera; comidas o bebidas demasiado frías pueden causar una gastritis y enteritis aguda.

*Coma mas Fruta, y Mariscos. A medida que el otoño sustituye al verano, el tiempo también se vuelve más seco. La gente puede tener gargantas que pican, narices secas y tos... Todos estos son causados por el tiempo seco. Para contrarrestar esto, coma más fruta, como naranjas, melocotones y ciruelas. El otoño también es la estación de mariscos. Cangrejos, camarones y langostas son irresistibles. Ya que contienen una gran abundancia en proteína y bajo contenido de grasa, los mariscos son buenos para la salud de la gente. Sólo debe de asegurarse que los mariscos estén frescos.

*Cuídese al hacer ejercicios. Las personas deben tener cuidado cuando realicen ejercicio durante el otoño. La gran diferencia en temperatura puede conducir a que se resfríen en la mañana y noche. Lleve una camisa de mangas largas o chaqueta cuando salga a hacer ejercicio . Después, póngase la ropa extra para conservar el calor. Asimismo, antes de empezar a hacer ejercicio, haga un calentamiento para que sus músculos, tendones y articulaciones estén en un estado activo. Después del entrenamiento, coma algunas comidas nutritivas para contrarrestar la sequedad de otoño. Peras, sésamos, miel y hongo blanco son buenas opciones.

*Abra sus ventanas y duerma más. Durante el verano, la gente suele tener el aire acondicionado encendido durante toda la noche para conservar el frescor. Sin embargo, cuando llega el otoño, abra sus ventanas y deje que el aire fresco entre en su dormitorio. Los expertos creen que la temperatura natural a principios del otoño es más adecuado para que las personas tengan un sueño reparador. El otoño es también un buen tiempo para dormir más. El tiempo cambiante pone más tensión sobre el cuerpo de las personas. Más descanso puede ayudar a recargar el cuerpo con más energía en reserva para que trate con los diversos cambios de tiempo.

*Mantenga el buen humor. Según la medicina tradicional china, el tiempo cambiante de verano a otoño puede afectar fácilmente al humor de las personas, haciéndolas más vulnerables a la pérdida de sueño, hipertensión, dolor de cabeza y ansiedad. Esto es porque los cambios meteorológicos son demasiado rápidos para que el cuerpo se adapte a tiempo. Para contrarrestar el mal humor en otoño:
Viva un horario más regular y evite añadir presión extra en su cuerpo para que pueda adaptarse. 
Haga más ejercicio al aire libre y tome el sol para calentar el cuerpo. 
Coma más comidas ricas en proteína que pueden estimular al cerebro para que secrete más sustancias químicas para contener el malhumor y animar a las personas.


Fuente: Odisea Chi

COMIENZA EL OTOÑO


Inicio astronómico del otoño de 2013

Según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional - Ministerio de Fomento), el otoño de 2013 comienza hoy, domingo, 22 de septiembre, a las 22h 44m, hora oficial peninsular, una hora menos en Canarias. Esta estación durará 89 días y 20 horas, y terminará el 21 de diciembre con el comienzo del invierno.

El inicio astronómico de las estaciones viene dado, por convenio, como el instante en que la Tierra pasa por una determinada posición de su órbita alrededor del Sol. En el caso del otoño, esta posicion es desde la que el centro del Sol, visto desde la Tierra, cruza el ecuador celeste en su movimiento aparente hacia el sur. Cuando esto sucede, la duración del día y la noche prácticamente coinciden, y por eso, a esta circunstancia se la llama también equinoccio de otoño. En este instante en el hemisferio sur se inicia la primavera.

Esta es la época del año en que la longitud del día se acorta más rápidamente. A las latitudes de la península, el Sol sale por las mañanas cada día un poco más tarde que el día anterior y por la tarde se pone antes, siendo el acortamiento del día especialmente apreciable por las tardes. En definitiva, en estos días el tiempo en que el Sol está por encima del horizonte se reduce en casi tres minutos cada día.


Planetas visibles y constelaciones


Marte y Júpiter serán visibles al amanecer y a ellos se unirá Saturno al final del otoño. Al atardecer serán visibles un brillante Venus y, hasta mediados de otoño, Saturno.

En cuanto a las agrupaciones ficticias de estrellas conocidas como constelaciones, alrededor de la estrella Polar se verán a lo largo de la noche Cisne, Casiopea, Osa Menor y Jirafa. Las constelaciones eclípticas visibles en este periodo van de Capricornio a Virgo. Por encima de la eclíptica destacarán Pegaso y Andrómeda; por debajo, Ballena y Orión, así como las estrellas Sirio y Proción.


Cambio de hora


El cambio de hora se produce, como es habitual, al iniciarse el último domingo de octubre. A las 3 de la madrugada hora peninsular del domingo 27 de octubre habrá que retrasar el reloj hasta las 2 (las 2 de la madrugada en Canarias pasarán a ser la 1), con lo que este día tendrá, oficialmente, una hora más.


AMOR INCONDICIONAL

 


Vivir en la frecuencia del amor incondicional es lo único que apacigua la mente, el cuerpo y el espíritu. No hay sutra, yoga o plegaria que produzca tal efecto. 


El amor sin condiciones elimina cualquier emoción tóxica o creencia basada en el miedo, el intelecto o el ego. Este amor purifica al instante los recuerdos de dolor enterrados así como todo tipo de programación cultural temporal y por tanto falsa. 

El amor transforma las mismas moléculas de cualquier cosa no verdadera o tóxica en dulce nectar. 

El amor sin ninguna condición nos devuelve libres al mundo e impide que ningún sistema abusivo nos vuelva a atrapar. 

El amor universal sólo reconoce a más de lo mismo alejándose de todo aquello que es por interés. Por eso, dejar que salgan todos estos tóxicos contaminantes del ser es lo que realmente salva, redime, libera y sosiega al ser.


El verdadero amor es una frecuencia tan alta que ya no se puede ceñir a ningún interés humano. 

El amor sin pedir nada, cura la mente y transciende las propias dimensiones de nuestro mundo psiquico. 

El amor sin condiciones de cada ser es lo único que cuenta y no lo que para sí se reza o se hace. 

El amor es un estado de ser, no es algo que se da en una sólo ocasión. Si realmente se quiere aportar una elevación de conciencia a esta dimensión cada uno tiene que entender el poder de su propio amor y ejercerlo incondicionalmente. Esta es la solución personal y global.


Tarpa Akash

MAS ALLÁ DE LA MENTE PENSANTE

Eckhart Tolle


En ti, como en cada ser humano, hay una dimensión de conciencia mucho más profunda que el pensamiento. Es la esencia misma de tu ser. Podemos llamarla presencia, alerta, conciencia incondicionada. En las antiguas enseñanzas, es el Cristo interno, o tu naturaleza de Buda.

Hallar esa dimensión te libera, y libera al mundo del sufrimiento que te causas a ti mismo y a los demás cuando sólo conoces el «pequeño yo» fabricado por la mente, que es quien dirige tu vida. El amor, la alegría, la expansión creativa y una paz interna duradera sólo pueden entrar en tu vida a través de esa dimensión de conciencia incondicionada.

Si puedes reconocer, aunque sea de vez en cuando, que los pensamientos que pasan por tu mente son simples pensamientos, si puedes ser testigo de tus hábitos mentales y emocionales reactivos cuando se producen, entonces esa dimensión ya está emergiendo en ti como la conciencia en la que ocurren los pensamientos y emociones: el espacio interno intemporal donde se despliegan los contenidos de tu vida. 

La corriente de pensamientos tiene una enorme inercia que puede arrastrarte fácilmente. Cada pensamiento pretende tener una gran importancia. Quiere captar toda tu atención. 
He aquí un ejercicio espiritual que puedes practicar: no te tomes tus pensamientos demasiado en serio.

Qué fácilmente se queda atrapada la gente en sus prisiones conceptuales.
La mente humana, en su deseo de conocer, entender y controlar, confunde sus opiniones y puntos de vista con la verdad. Dice: así son las cosas. Tienes que ser más amplio que el pensamiento para darte cuenta de que tu manera de interpretar «tu vida», o la vida o conducta de otra persona, cualquier manera que tengas de juzgar una situación, no es más que un punto de vista, una de las muchas perspectivas posibles. No es más que una cadena de pensamientos. Pero la realidad es una totalidad unificada donde todas las cosas están entrelazadas, donde nada existe en y por sí mismo. El pensamiento fragmenta la realidad, la corta en pedazos y en fragmentos conceptuales.

La mente pensante es una herramienta útil y poderosa, pero también muy limitante cuando se adueña completamente de tu vida, cuando no te das cuenta de que sólo es un pequeño aspecto de la conciencia que eres.

La sabiduría no es un producto del pensamiento. El conocer profundo, que es la sabiduría, surge en el simple acto de prestar toda tu atención a alguien o algo. La atención es la inteligencia primordial, la conciencia misma. Disuelve las barreras creadas por el pensamiento conceptual, lo que nos permite reconocer que nada existe en y por sí mismo. Une el perceptor con lo percibido en un campo de conciencia unificado. 
La sabiduría cura la separación.
....

De  El Silencio Habla
Eckhart Tolle

LA VIDA DESPUÉS DEL PARTO

Suad Nafir

En el vientre de una mujer embarazada se encontraban dos bebés. Uno pregunta al otro:
-¿Tú crees en la vida después del parto? 
-Claro que sí. Algo debe existir después del parto. Tal vez estemos aquí porque necesitamos prepararnos para lo que seremos más tarde. 
-¡Tonterías! No hay vida después del parto. ¿Cómo sería esa vida? 
-No lo sé pero seguramente… habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y nos alimentemos por la boca. 
-¡Eso es absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer por la boca? ¡Eso es ridículo! El cordón umbilical es por donde nos alimentamos. Yo te digo una cosa: la vida después del parto está excluida. El cordón umbilical es demasiado corto.
 -Pues yo creo que debe haber algo. Y tal vez sea sólo un poco distinto a lo que estamos acostumbrados a tener aquí. 
-Pero nadie ha vuelto nunca del más allá, después del parto. El parto es el final de la vida. Y a fin de cuentas, la vida no es más que una angustiosa existencia en la oscuridad que no lleva a nada. 
-Bueno, yo no sé exactamente cómo será después del parto, pero seguro que veremos a mamá y ella nos cuidará.
-¿Mamá? ¿Tú crees en mamá? ¿Y dónde crees tú que está ella? 
-¿Dónde? ¡En todo nuestro alrededor! En ella y a través de ella es como vivimos. Sin ella todo este mundo no existiría. 
-¡Pues yo no me lo creo! Nunca he visto a mamá, por lo tanto, es lógico que no exista. 
-Bueno, pero, a veces, cuando estamos en silencio, tú puedes oírla cantando o sentir cómo acaricia nuestro mundo. ¿Sabes?… Yo pienso que hay una vida real que nos espera y que ahora solamente estamos preparándonos para ella…


REDUCE TU DOLOR




Punto de acupresión en las manos con el que tu mismo puedes reducir el dolor de muchas partes del cuerpo, entre ellos el de cabeza o espalda.

En esta foto se muestra... debes presionar con el pulgar e índice de la mano contraria durante un minuto de manera constante. 

Repite si es necesario después de descansar el punto un par de minutos. Realiza este ejercicio tan frecuente como requieras


EL LADO BUENO DE LA TRISTEZA

En 1960 se diagnosticaba depresión al 0,5% de la población. El año 2008 al 10%. Las previsiones hablan de que en el 2020 el porcentaje será de un 25%. Ante estos incrementos astronómicos del número de pacientes depresivos, surgen obviamente una cascada de preguntas. ¿Tan mala era la psiquiatría de los años sesenta que erraba tanto en los diagnósticos? ¿O es que se han modificado las reglas del juego? ¿No será que se confunde tristeza con depresión? Para intentar responder a estas preguntas, propongo basarnos en los planteamientos de la psicología y la psiquiatría evolucionista, un nuevo paradigma que surge en los años 90 y que está aportando mucha luz al área de la salud mental.
Desde la perspectiva evolucionista, la tristeza no es una enfermedad o un mal, sino una emoción adaptativa que busca detener la actividad del sujeto para evitar que malgaste energías en actividades que no le están proporcionando satisfacciones, que no le están yendo bien. Porque las emociones son eso, predisposiciones a la acción para modificar nuestra conducta y adaptarla a las circunstancias. Desde esta perspectiva, estar triste no es algo anormal o extraño o patológico, sino un funcionamiento muy útil que la evolución ha seleccionado porque nos permite replantearnos las relaciones con los otros cuando nos hacen daño, o reorientar nuestros objetivos y proyectos cuando nos llevan una y otra vez al fracaso .
Gracias a la tristeza nos ponemos pensativos, nos hacemos muchas preguntas sobre nosotros mismos y la vida, buscamos el apoyo y el consejo de nuestros amigos y seres queridos, y tomamos decisiones, a veces radicales, que nos llevan a cambios importantes en nuestras vidas. Sin la tristeza seguiríamos fracasando una y otra vez sin que esto nos afectara.

Ahora bien, se ha de señalar que hay un tipo de tristeza, que no es adaptativa, que es patológica, porque el sujeto entra en un estado en el que no es capaz de replantearse sus objetivos, ni de comunicarse con los otros. La persona entra en una situación de imposibilidad de actuar y de imposibilidad de relacionarse, que obviamente no es adaptativa. Ya en el siglo XVII, Robert Burton en su Anatomía de la tristeza describía 88 tipos de tristeza. Y también un siglo antes, Ignacio de Loyola describía magníficamente la complejidad de la psique humana diferenciando la desolación (estar sin sol) de la consolación (estar con sol). ¿Es que hoy, con todos nuestros adelantos científicos, solo sabemos ver un tipo de tristeza, la tristeza patológica?

Esta situación está despertando lógicamente un gran debate porque estamos perdiendo el sentimiento humano de tristeza, desvirtuándolo y convirtiéndolo en un mero síntoma patológico, un sinónimo de enfermedad. Y la tristeza es un elemento muy importante de nuestra vida psíquica, de nuestro patrimonio cultural. Es un elemento básico en la literatura, la música, el arte… Es más, como señalaba el filósofo norteamericano Richard Rorty, sin tristeza no hay compasión ni solidaridad, que son el fundamento de los Derechos Humanos. Si nos quitan la tristeza, el día que la tristeza desaparezca, ese día ya no seremos humanos, seremos otra cosa.
La clasificación psiquiátrica dominante hoy en día, el DSM (Diagnostical Statistical Manual), está confundiendo la tristeza y el duelo con la depresión, ya que diagnostica por síntomas sin tener en cuenta el contexto, lo que está llevando a una psiquiatrización de la vida cotidiana. ¿Hacia qué tipo de civilización uniforme y deshumanizada nos dirigimos por este camino?

Que no toda tristeza es depresión se halla magníficamente reflejado en la literatura. ¿Qué escritor o qué poeta no ha hablado de la tristeza? Así, en la novela Las inquietudes de Shanti, Andía Baroja escribe: “A veces me embarga una tristeza tan extraña, que creo que sería muy desgraciado si no pudiera sentirla alguna vez… Me gusta pasear por la playa y saturarme de la enorme melancolía del mar y empaparme en su gran tristeza” 

Terminaré con unos versos de Machado:
Una balada en otoño,
un canto triste de melancolía
que nace al morir el día
Una balada en otoño
a veces como un murmullo
y a veces como un lamento
y a veces viento

Joseba Achotegui  Los trastornos mentales, un enigmático legado de la evolución (El mundo de la mente)

DINÁMICA DE LA ARMONÍA



¿Cómo y por qué conectamos con determinadas personas y con otras no ?

No hay estudios que puedan avalarse de “científicos”, pero sí existen teorías, y tienen que ver con la resonancia armónica.
En principio, todo en el Universo, vibra. No hay nada que esté quieto, todo vibra y esas vibraciones son ondas cíclicas con determinadas frecuencias.
Frecuencia=magnitud que mide el número de repeticiones por unidad de tiempo de cualquier fenómeno o suceso periódico.
La frecuencia vibratoria de una onda sonora por ejemplo, se mide en Herzios.
Un Herzio es la repetición de una onda en el lapso de un segundo. Por ejemplo la nota musical  “LA” que se usa para afinar los instrumentos, está fijada en 440 Hercios, o sea 440 ciclos por segundo.
La vibración es una forma de comunicación celular y bacteriana. Las colonias celulares y bacterianas de nuestro cuerpo tienen receptores para saber a qué frecuencias están vibrando otros seres unicelulares.
Parece existir una ley armónica entre ellas. A este rerspecto, son interesantísimas las investigaciones de James Gimzewski, que “escuchando” las células, pudo detectar que éstas vibran a diferente frecuencia cuando se encuentran enfermas que cuando están sanas.
También varían su frecuencia si se las somete a distintas temperaturas.

Ejemplar de E. Coli
Ejemplar de E. Coli. Peludita y simpática.
En el caso de las bacterias, también resulta curioso y sorprendente que la Escherichia Coli (una bacteria que vive en nuestro intestino) se dedica a percibir las vibraciones de otras colonias bacterianas en nuestro cuerpo, y cuando éstas se están multiplicando más de lo debido para mantener el equilibrio, la Coli produce una enzima que obliga a las bacterias “desafinadas” a suicidarse .
Cuando a las células se las somete a vibraciones armónicas (un armónico es un múltiplo entero de una nota principal), éstas cambian de forma y hasta corrigen sus problemas si los hay, por eso es tan importante escuchar buena música…(las notas de la escala griega por ejemplo, sólo producen armonías perfectas en el tono de la nota en que se ha afinado) y los inharmónicos (sonidos que no son múltiplos enteros) enferman a las células, cambian su comportamiento. La vibración se transmite y se contagia y ese es uno de los principios de la metástasis del cáncer, por ejemplo.
Incluso algunos bacteriófagos como el T4, para “colarse” y pasar desapercibido al sistema inmunitario, imita las frecuencias de las bacterias Gram Positivas, para camuflarse e introducir su código para infectar a las otras bacterias como a la E. Coli.

La vida misma, en todas sus manifestaciones, tiende a la vibración de armónicos, y la entropía a la vibración inharmónica.
Esto abarca a todo lo que existe, ya que es una ley fundamental de la dinámica cuántica.
Con las personas, podría ocurrir lo mismo que sucede con los átomos y su forma de interactuar entre sí: ¿Cómo sabe una molécula de Oxígeno que debe unirse a dos de Hidrógeno para formar agua?
Existe un inteligencia subyacente que empuja a la vida a manifestarse y en las relaciones humanas también existe una ley de resonancia de las frecuencias entre ellas.
Todo tu cuerpo es un conglomerado de seres vivos: bacterias, virus, parásitos y células forman nuestro cuerpo. Este vibra de acuerdo a su estado general en un patrón vibratorio que va cambiando con el estado de salud y conforme a los pensamientos y emociones, y transmite su estado frecuencial al medioambiente.
Un sistema excitado a una frecuencia próxima a la frecuencia de resonancia “resuena” o “entra en resonancia”.

Vibrando en armonía

Una persona que está en un estado de tranquilidad y salud equilibrada, irradia ondas armónicas al medioambiente. Crea un campo vibratorio a su alrededor.
Los armónicos encuentran resonancia en otros cuerpos y por lo tanto las ondas que generan se amplifican. Los armónicos son potentes: su presencia en los circuitos eléctricos hace aumentar el calor, y aumentan la intensidad de la corriente.
Las ondas que genera tu cuerpo,  además de hacer vibrar a todo lo que hay alrededor, lo hace oscilar, y también provoca la reflexión, es decir, que parte de lo que emites, lo vuelves a recibir. Esta oposición a tus ondas que hacen los demás cuerpos genera otras ondas que pasan a formar parte de las tuyas. Así que nunca puedes decir que “pasas de”, porque todo lo que hagas, vuelve a influir en tí.
También se da el fenómeno de la absorción: cuanto más altas sean las frecuencias que emites, más absorción por parte del medioambiente tendrán las ondas con las que contribuyes. Esto es importante, porque los pensamientos negativos hacen que tu cuerpo vibre a bajas frecuencias, y éstas no serán tan reabsorvidas por el medioambiente por lo que tendrán mayor incidencia en todos los cuerpos a los que lleguen.
Tu cuerpo, tenderá a acercarse a personas que estén en resonancia con las ondas que tú generas, porque tus células buscarán la armonía para mantenerse sanas. Si estás en presencia de una persona que “no resuena” con tus células, tu cuerpo lo detectará y el cerebro te enviará una sernsación de malestar que te ayude a tomar la decisión de alejarte.
Por ello si estás mal, enferma o deprimida, tenderás a acercarte a personas de igual condición, por un principio de resonancia.
Como ya sabemos, el efecto de resonancia aumenta la intensidad de las ondas, así que la energía que se produce alrededor de dos personas en mal estado es realmente potente, lo mismo que en dos que están en buen estado de salud. Los efectos se intensifican.
La resonancia, es un fenómeno que se produce cuando un cuerpo capaz de vibrar es sometido a la acción de una fuerza periódica (como los armónicos), cuyo periodo de vibración coincide con el periodo de vibración característico de dicho cuerpo.Una fuerza relativamente pequeña aplicada en forma repetida, hace una amplitud de un sistema oscilante se haga muy grande.
Este principio lo hacen también los cuerpos celestes. En astrofísica, la resonancia orbital se produce cuando los periodos de traslación o de rotación de dos o más cuerpos guardan entre ellos una relación expresada fracciones de números enteros. La llamada “canción de los planetas”, de Pitágoras.
En otras áreas:
La Resonancia química,  es un sistema de enlace entre los átomos de una molécula que, debido a la compleja distribución de sus electrones, obtiene una mayor estabilidad que con un enlace simple. Esta distribución de electrones no fluctúa, en contra de lo que su nombre hace pensar. Numerosos compuestos orgánicos presentan resonancia, como en el caso de los compuestos aromáticos.
En la física cuántica, las resonancias son hadrones de corta vida que se desintegran por medio de la fuerza fuerte en otras partículas más ligeras. Generalmente no se las considera partículas independientes, sino estados energéticos excitados de otras partículas.

Tu cuerpo siempre tenderá a relacionarse con aquellas personas que tengan resonancia armónica contigo, si estás en armonía.


Si tu cuerpo está generando ondas inharmónicas, obtendrás además la amplificación de dichas ondas, aumentando tu propia destrucción. Por eso es tan importante estrar atentos a las señales emocionales cuando nos relacionamos con otra persona.
Este aumento de la amplitud, a veces se hace tan intenso que puede destruir al cuerpo con el que se resuena. Por ejemplo una soprano puede hacer estallar una copa de cristal con este efecto, cantando en una frecuencia igual a la que está vibrando el cristal.
Por ello es sorprendente la increíble diversidad de frecuencias que existen entre los seres y las cosas, que impiden que estemos estallando todo el tiempo.
Las personas con las que te relacionarás en tu vida, serán las que resuenen con tus estados anímicos de cada momento. No se trata  de elevar las frecuencias de nuestro cuerpo (porque podría resultar en un exceso), sino armonizarlas.
Por lo que si estás mal, tendrás que concientemente alterar la tendencia de tu ser a relacionarte con personas que también estén en estados inharmónicos. Aplicando tu voluntad y tu libre albedrío, podrías ayudarte a tí misma a recuperar cierto equilibrio, intentando relacionarte con personas más sanas para que la vibración de éstas aumente tus propias frecuencias, ya que eres toda tú un gigante oscilador armónico.
Los pensamientos positivos predisponen a la persona al contacto con canales y corrientes de frecuencias donde se manifiestan las mejores situaciones, como el amor (alta frecuencia).
Pero también puedes armonizar tu Ser con corrientes de baja frecuencia, incluso en situaciones donde haya vibraciones muy altas, porque la entropía se cuela en una medida bastante proporcional a la neguentropía. Así en lugares donde haya personas de mucha “luz”, también habrá personas de “bajo astral” absorviendo esa energía…
La mejor fuente de altas vibraciones que puedes encontrar para tí están en los entornos naturales y en los seres que te aman. No hay truco: nuestros cuerpos fueron diseñados para vivir de la Tierra y de su generoso aporte vital, cuando nos alejamos de la natura, perdemos energía.  Y como seres sociales, los humanos necesitamos del amor para estar sanos.
Sol, agua, verde, aire puro y mucho, pero mucho amor.

Fuente:  Bianca Atwell

SABER VIVIR



Todo sin excepción comienza dentro de uno mismo, a través del camino del corazón.


Sólo hay que atreverse, no hay nada que ...perder, tan sólo lo que no nos es necesario para ser felices………..

Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta, y en el momento exacto. Y, entonces, pude relajarme.
Hoy sé que eso tiene nombre.....Auto-estima

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional no es sino una señal de que voy contra mis propias verdades.
Hoy sé que eso es...........Autenticidad

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento.
Hoy sé que eso se llama........Madurez

Cuando me amé de verdad, comencé a percibir cómo es ofensivo tratar de forzar alguna situación o persona, sólo para realizar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o la persona no está preparada... inclusive yo mismo.
Hoy sé que el nombre de eso es…...Respeto.

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas, situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. De inicio, mi razón llamó a esa actitud egoísmo.
Hoy sé que se llama…….Amor Propio

Cuando me amé de verdad, dejé de temer tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los Mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo.
Hoy sé, que eso es……...Simplicidad.

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con eso, erré muchas menos veces.
Hoy descubrí la….....Humildad

Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme con el Futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece.
Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama…...Plenitud.

Cuando me amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero, cuando yo la coloco al servicio de mí corazón, ella es una gran y valiosa aliada.

Todo eso es... SABER VIVIR.

Tomado de: Soy Borderline